Blog creado por neonatólogos y enfermeras de la Unidad de Neonatología del Hospital Universitario Príncipe de Asturias

viernes, 19 de junio de 2020

CITOMEGALOVIRUS CONGÉNITO, ¿QUÉ ES?


El mes de junio es el mes del citomegalovirus (CMV) congénito. El adjetivo "congénito" hace referencia a que se adquiere durante la gestación.

Seguramente muchos de vosotros habréis oído hablar del CMV congénito pero no tengáis muy claro cuál es su importancia. 

Vamos a intentar hablar un poco de este virus de una manera sencilla para poder entenderlo bien. Comprended que en cualquier caso vais a leer varias palabras técnicas, aunque hemos intentado explicar su significado entre paréntesis.

El CMV es un virus de la familia del herpesvirus, un viejo conocido de todos nosotros. Este tipo de virus tiene las propiedades de latencia (existencia sin manifestaciones) y reactivación.

La prevalencia global de CMVc es de 0,3-2,4% de los recién nacidos (RN) vivos, siendo menos frecuente en los países desarrollados. Europa presenta unas tasas de prevalencia en torno al 0,3-0,6% de los recién nacidos vivos.

La infección por CMV es la infección congénita más frecuente en nuestro medio y muy probablemente sea una infección poco diagnosticada, ya que es difícil hacerlo durante el embarazo y además en muchas ocasiones, aunque exista la transmisión del virus, el recién nacido permanece asintomático, complicando el diagnóstico precoz.

Es muy importante diagnosticar precozmente esta enfermedad porque a largo plazo puede tener secuelas sobre todo a nivel auditivo y neurológico, de hecho, el CMV congénito es la causa más frecuente de hipoacusia neurosensorial no hereditaria (un tipo de pérdida de audición o sordera) y de alteración del neurodesarrollo.

¿Por qué se produce esta enfermedad? 

Porque en algún momento del embarazo la madre sufre una infección por CMV. A veces ni siquiera se da cuenta. Es más frecuente en madres que tienen contacto con niños que acuden a guarderías. El riesgo de transmisión madre-feto (lo que se conoce como transmisión vertical) es mucho mayor cuando la infección se produce por primera vez durante el embarazo que con una infección recurrente, y también es más frecuente en las mujeres que se embarazan por primera vez y jóvenes. Las secuelas son más graves cuando la infección se adquiere más temprano en el embarazo, pero la infección puede tener lugar en cualquier momento del mismo.

¿Cuándo decimos que un RN tiene un CMV congénito?

Cuando se detecta la presencia de CMV en orina, saliva, sangre o líquido cefalorraquídeo (LCR) en las dos primeras semanas de vida, incluyendo los casos diagnosticados con posterioridad mediante el análisis de la sangre seca de la prueba del talón.

Y cuando este bebé nace lo clasificamos en RN asintomático o RN sintomático.

¿Qué síntomas puede tener un RN con CMV congénito?

    En el útero: existen hallazgos en la ecografía prenatal que sugieren  la enfermedad del CMV en el feto tales como calcificaciones alrededor de los ventrículos cerebrales, dilatación de estos ventrículos,  cabeza pequeña (microcefalia), crecimiento fetal estacionado y otros hallazgos ecográficos.       

 Postnatal: Aproximadamente un 10% de los neonatos con infección congénita por CMV tienen síntomas al nacer. Son síntomas similares a otras infecciones congénitas: puntitos de color rojo en la piel, las llamadas petequias (50-75%), ictericia o tono amarillento de la piel y mucosas (40-70%), hígado o bazo aumentados de tamaño o hepatoesplenomegalia ( (40-60%), pequeño para la edad gestacional (40-50%), cabeza pequeña o microcefalia (35-50%), hipoacusia neurosensorial (35%), letargo e hipotonía o poca fuerza muscular (30%), succión pobre (20%), alteraciones dentales (27%), coriorretinitis o alteración de la retina (10-15%), convulsiones (5-10%), anemia hemolítica (5-10%), neumonía (5-10%).

La hipoacusia neurosensorial es una secuela común del CMV congénito y se detecta en 1/3-1/2 de los pacientes con enfermedad sintomática. En muchos casos la pérdida auditiva no se detecta al nacer sino que se detecta de manera tardía (18-30%) y en ocasiones la  pérdida auditiva puede ser de los dos oídos y progresiva, llegando a ser profunda.

Dentro de las anomalías oculares también se puede observar cicatrices en la retina, atrofia óptica (cuando el nervio óptico no es capaz de transmitir los impulsos),  pérdida de la visión central o estrabismo (ojos con desviación de la mirada). Hay que señalar que las cataratas y el microftalmos (diámetro pequeño del globo ocular) no son típicos de bebés con CMV congénito. 

El CMVc ¿puede ser grave? 

Sí,  puede manifestarse como una enfermedad grave que pone en riesgo la vida del bebé. También los RN prematuros o los que tienen algunos tipos de trastornos en el sistema inmunitario tienen un mayor riesgo de mortalidad por CMV.
La tasa general de mortalidad de los lactantes con CMV congénito es de un 4-8% en el primer año de vida.

¿Qué papel juega la prematuridad en el CMVc?

La prematuridad es un factor a tener en cuenta cuando hablamos de CMV congénito. Entre el 5-35% de los bebés con CMV congénito nacen antes de las 37 semanas de edad gestacional. Los prematuros de menos de 32 semanas con CMV congénito sintomático son más propensos a tener neumonitis (inflamación pulmonar) , signos de sepsis viral, trombocitopenia (recuento bajo de plaquetas) y coinfecciones, y menos probabilidad de tener microcefalia o calcificaciones intracraneales que los RN a término.

¿Cómo enfocamos el diagnóstico?

Lo más importante para el diagnóstico es tener un alto índice de sospecha.

Pensaremos en un CMVc en cualquier RN que presente los signos o síntomas anteriormente descritos, especialmente si no se justifican por otras causas, sobre todo la microcefalia (o sea cabeza pequeña), tamaño pequeño para la edad gestacional, disminución en el recuento de plaquetas, hígado o bazo más grandes de lo normal, ictericia y aumento de la bilirrubina directa al nacer.

También hay que sospecharlo cuando las pruebas de neuroimagen tienen hallazgos sugestivos.

El rendimiento de las pruebas de CMV es mayor cuando hay múltiples hallazgos clínicos sugestivos.

En la gestante:

Como hemos dicho anteriormente, muchas veces la embarazada no se da cuenta, aunque en un 30% de los casos pueden aparecer síntomas como fiebre, dolores musculares, inflamación de los ganglios linfáticos o un síndrome mononucleósico (fiebre, faringitis  e inflamación de los ganglios linfáticos,5%).

Para realizar el diagnóstico hay que documentar la aparición de anticuerpos, pero esto no siempre es posible porque no se realiza el estudio de anticuerpos de CMV en todas las embarazadas. ¿Y por qué no se realiza el cribado a todas las embarazadas?  Pues en gran parte por la falta de evidencia de una intervención eficaz para prevenir el CMV congénito y porque la presencia de anticuerpos no descarta la posibilidad de una reactivación o reinfección. 

¿Cómo realizamos el diagnóstico en el recién nacido?

La muestra que más se utiliza es la orina. Aunque se puede realizar en saliva de forma muy sencilla existen más falsos positivos y negativos.

En general se realiza la PCR en una muestra de orina (o cualquier otro líquido estéril) dentro de las 2 primeras semanas de vida. La fiabilidad de la prueba es muy alta. 

Después de las 3 semanas de vida se puede detectar CMV en orina u  otro líquido estéril pero no podría confirmarse que ha sido una infección congénita, salvo disponer de la sangre seca de las "pruebas del talón" realizadas a las 48 horas de vida en el cribado de enfermedades metabólicas neonatal. En este caso un resultado negativo no excluye la enfermedad pero un resultado positivo sí la confirma.

Más allá del año de vida no es factible establecer un diagnóstico de CMV congénito.


¿Qué pruebas hacemos en El Niño?

- Exploración física completa con evaluación neurológica completa.

- Peso , talla  y muy importante el perímetro cefálico.

- Analítica de sangre, incluyendo detección de anticuerpos y PCR

- Analítica de LCR, incluyendo bioquímica y PCR.

- Fondo de ojo y exploración oftalmológica.

- Potenciales evocados de tronco cerebral auditivos (cribado auditivo).

- Ecografía cerebral. Si alteraciones o si microcefalia debe realizarse Resonancia Magnética (RM) cerebral.

- Electroencefalograma si existe clínica neurológica o alteraciones en la neuroimagen.

- Potenciales evocados de tronco cerebral visuales (si existe alteración del nervio óptico en el fondo de ojo o si existe una alteración en la vía visual en la RM cerebral).

Diagnóstico diferencial:

Hay que establecer el diagnóstico diferencial con otras infecciones congénitas y neonatales (TORCH, Zika), enfermedades metabólicas, exposición a drogas intraútero, otras hepatitis virales, etc.

¿Es importante un cribado neonatal?

Los objetivos del cribado neonatal incluyen la identificación temprana de bebés infectados con síntomas sutiles que pueden beneficiarse del tratamiento con antivirales y la identificación de lactantes asintomáticos que están en riesgo de pérdida auditiva y justifican una evaluación audiológica más frecuente.

Si se identifica la pérdida auditiva precozmente se pueden iniciar adaptaciones educativas, terapias del habla y otras intervenciones apropiadas en una etapa temprana con el fin de optimizar el desarrollo y el aprendizaje del lenguaje del niño.

¿Cuál es el tratamiento del CMVc?

Existen varios fármacos antivirales eficaces contra el CMV. El más utilizado es el Ganciclovir intravenoso. También se utiliza el Valganciclovir en ocasiones como continuación vía oral del tratamiento inicial con Ganciclovir.

Es un tratamiento prolongado y es necesario controlar los efectos secundarios que produce la medicación, como es la disminución de los neutrófilos (un tipo de glóbulo blanco) en sangre.

El tratamiento está indicado en todos los RN sintomáticos y en los asintomáticos habría que individualizar cada caso.

No hay que olvidar que el principal tratamiento debe ser el PREVENTIVO, explicando bien a la gestante las medidas de higiene, sobre todo si tiene contacto con niños de guardería. Es necesaria la constante y correcta higiene de manos.


Esperamos que este post haya servido de ayuda para que conozcáis  un poquito mejor esta infección que quizá habíais escuchado nombrar en alguna ocasión. Por suerte son pocos los casos en nuestro medio, pero sí algo queremos que quede claro es que si se realiza una correcta higiene de manos, sobre todo después de cambiar un pañal, es muy difícil el contagio.  En la época que nos ha tocado vivir, por fin se le ha dado la importancia que debe tener a esta práctica que deberíamos tener interiorizada en nuestra vida diaria. 



lunes, 27 de enero de 2020

VISITAS EN LA MATERNIDAD, ¿SON REALMENTE AGRADECIDAS?



Hace muy poco colgamos en nuestro perfil de Twitter esta encuesta dirigida a madres al respecto de las visitas en la Maternidad. Sabemos que la muestra no es representativa desde el punto de vista estadístico, pero sí es un resultado muy gráfico.

Cuando nace un bebé, la alegría en los familiares y amigos cercanos es tan inmensa, que todo el mundo quiere ir a visitar a los padres y al recién nacido, para darles la enhorabuena y conocer al nuevo miembro de la familia.

Los hospitales tienen horarios de visita y normas que se deberían cumplir, pero en realidad salvo en servicios especiales, estos horarios suelen ser muy flexibles y no se controla la cantidad de gente que entra en una habitación. Puede suceder que en una habitación haya más de 10 personas y que nadie se pare a reflexionar si a la madre, en su situación personal postparto, le agrada o le incomoda esa situación.
Hace unos minutos pasando visita médica en la maternidad, he entrado a una habitación donde había 8 adultos de visita y un niño de unos 2 años llorando a todo pulmón. Les he invitado a salir amablemente y se ha quedado la madre sola con su bebé. Ella me ha mirado y ha dicho: "Gracias, no podía más".
De ahí que escribamos este post.
Antes de ir a visitar a una recién madre a un hospital hay que reflexionar un poco. Hay varios apuntes importantes que hacer. Por ejemplo, qué tipo de relación te une con la familia. Si eres la abuela, es muy posible que nada ni nadie te frene en el impulso de conocer a tu nieto inmediatamente y en ver cómo está la madre. Totalmente comprensible. Pero si eres la vecina, la compañera de trabajo, etc... debrías pararte a pensar. ¿De verdad no puedes esperar?
La madre después del parto está cansada, en una situación absolutamente especial, en un momento de creación del vínculo madre-hijo muy importante donde las interferencias de las distintas personas pueden no ser bienvenidas.
El carácter de cada persona y las costumbres familiares son muy importantes a la hora de decidir qué te apetece más, estar tranquila en familia o estar acompañada por todos los que quieran venir a verte.
El problema es que cuando te apetece estar tranquila en familia puede que no puedas ni decirlo o que si lo dices sea mal interpretado.
Papel muy importante juega aquí la pareja de la madre, que debe actuar de guardia de circulación, haciendo circular a la gente muy dinámicamente y que no permanezcan en la habitación. Debe ser también el director de orquesta y bajar el volumen constantemente y hace entender a todos que cuando la madre quiere dar el pecho al niño es bueno que esté tranquila y no se sienta observada por varios pares de ojos juzgando su manera de hacerlo.
Hay un tema de puro sentido común también. El recién nacido es muy vulnerable, cualquier contacto con una infección puede causarle un serio problema, entonces lógicamente cualquier persona enferma por banal que parezca su enfermedad no debe pisar la habitación de maternidad. Un simple catarro en un niño o adulto puede ser una gran amenaza para el recién nacido. Unos vómitos aislados o diarrea autolimitada puden suponer para ese bebé una enfermedad importante. Por tanto, STOP, no debemos ir a conocer a ese recién nacido hasta que no estemos perfectamente recuperados.
Si pensamos en la madre, deberíamos dejarla descansar tranquila, disfrutando del momento, recuperándose. Y si pensamos en el bebé, deberíamos respetar los primeros días de adptación a la vida extrauterina. Un bebé que estaba en el agua, calentito, sin ruido, sin roces, de repente pasa a oir ruidos, a sentir el tacto, el frío, a ir de brazo en brazo, nuevas voces, a veces voces con un tono muy elevado... pensemos un poco y frenemos ese impulso de ir inmediatamente a conocer al recién nacido.
Si eres fumador, por favor no entres con olor a tabaco. El tabaco es tóxico, no solo el humo sino todo lo que se deposita en la ropa y las manos. Ten cuidado. No contamines al bebé tan gratuitamente.
Si a pesar de todo, decides ir a visitar al bebé, por favor lávate las manos, no le cojas ni le beses si está durmiendo, cógelo solo si a la madre le parece bien, no juzgues la manera de darle el pecho o el biberón, no hables alto y sobre todo, no te quedes mucho rato.

Cuando mamá y bebé reciban el alta médica, continúa respetando su elección de querer pasar la mayor parte del tiempo en la intimidad de la familia. Ayúdales a adaptarse a su nueva situación aportando, por ejemplo, un tupper con algo de comida. Ofrécete para lavar o planchar su ropa, o para hacer una pequeña compra. Estos gestos de verdad ayudan a la pareja a relajarse y no pensar en otra cosa que no sea su bebé y la convivencia con él como nuevo miembro de la familia, con todo lo que ello supone. En unas semanas se habrán acostumbrado al nuevo ritmo y serán ellos los que te inviten a casa para que puedas disfrutar del pequeño. Y te sentirás  realmente orgulloso/a de haber contribuido a su bienestar en esta etapa tan importante de su vida.



domingo, 15 de diciembre de 2019

BRONQUIOLITIS, QUÉ DEBES SABER SOBRE ELLA




El mal tiempo llegó, y con él, la temida bronquiolitis. 
Seguro que más de una vez has escuchado esta palabra, o conoces a algún niño que la ha padecido.

¿Qué es la bronquiolitis?

Es una enfermedad que afecta principalmente a los niños menores de dos años (unos 100.000 episodios en España cada año en menores de 24 meses), y se trata de la principal causa de ingreso en las unidades de pediatría. Se estima que, aproximadamente, un 20 por ciento de los niños tendrá un episodio de bronquiolitis en su primer año de vida. Su pico de incidencia se produce entre los 2 y los 6 meses de edad. Si esta infección se produce durante la etapa neonatal, las probabilidades de ingreso son aún mayores. Por eso debemos extremar las precauciones para evitar el contagio de los más pequeños en la medida de lo posible.

¿Qué es lo que causa la bronquiolitis?

En la inmensa mayoría de los casos, el agente causal de la bronquiolitis es un virus. Y se conoce que casi siempre se trata del mismo, el Virus Respitarorio Sincitial (VRS). Otros virus causantes podrían ser Adenovirus, Influenza... Su presencia provoca congestión e inflamación de las vías respiratorias en su tramo más estrecho, los bronquiolos, lo que produce un aumento de moco que los obstruye.

¿Cómo se produce el contagio?

El contagio se produce a través de la mucosidad o saliva de una persona infectada. Cabe recordar que la infección con este virus de un niño mayor o persona adulta cursa con un resfriado común.
Se puede contraer a través de las gotitas en el aire cuando alguien enfermo tose, estornuda o habla. También se puede contraer al tocar objetos compartidos, como utensilios, toallas o juguetes, y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca.
El principal problema deriva de la gran facilidad de contagio, siendo muy fácil la propagación en guarderías, hospitales... y en general en los espacios donde pueda producirse hacinamiento.
Así pues podríamos decir que acudir a guarderías o tener hermanos en edad escolar son factores de riesgo para contraer una bronquiolitis.

¿Cuáles son los primeros síntomas?

Si nos centramos en los neonatos, los síntomas de dificultad respiratoria podrían ser reconocidos por sus padres, que deberían acudir con el bebé al centro de salud en cuanto comenzasen a notarlos. Podrían ser:
- El bebé respira más deprisa.
- Se pueden escuchar ruidos durante la respiración del niño, sobre todo silbidos o ruidos de secreciones.
- Parece que le cuesta respirar. Esto hace que utilice músculos que normalmente no se utilizan en la respiración, haciendo que se marque el borde de las costillas e incluso se deja ver la silueta costal, porque los músculos que hay alrededor de las costillas se hunden. A esto le llamamos tiraje.
 - Sus fosas nasales se ensanchan y vuelven a cerrar con cada respiración, lo que conocemos como aleteo nasal.
 - Tos, que suele ser productiva (escuchamos cómo se mueven las flemas).
-  Mucosidad nasal, nariz congestionada.
- A veces puede observarse cierta coloración azulada, sobre todo alrededor de la boca, lo que indicaría que quizá el oxígeno no se está distribuyendo adecuadamente.

Además de los síntomas respiratorios, la bronquiolitis puede presentarse con otros síntomas, propios de las infecciones en el período neonatal.
- Puede haber fiebre, aunque durante el período neonatal no siempre ocurre, aunque tengan infección.
- Fatiga, percibida sobre todo durante las tomas.
- Vómitos tras las tomas, muchas veces acompañados de flemas.
- Falta de apetito en un neonato que previamente tomaba bien.

¿Existen factores que agravan la bronquiolitis?
No todas las broquiolitis cursan de igual manera. En ocasiones además, algunos aspectos pueden agravar el curso de la enfermedad, por ejemplo:

- Niños expuestos al humo del tabaco, siendo este un factor evitable. NUNCA HAY QUE EXPONER A UN BEBÉ AL HUMO DEL TABACO.
- Niños menores de 6 meses.
- Niños que nacieron de forma prematura (antes de la semana 37).
- Niños con un sistema inmunitario debilitado.
- Niños con afección cardíaca o pulmonar, diagnosticada o no al inicio del cuadro.
- Niños que viven en condiciones de hacinamiento.

¿Se puede prevenir la bronquiolitis? 

Si bien a veces no es posible su prevención,  hay varios consejos que son fundamentales.
- El primero y más importante es la higiene de manos. El VRS que mencionábamos más arriba, se transmite principalmente por contacto. Esto es, que una persona infectada toque al bebé sano.
- Si acabas de tener un recién nacido, intenta que las visitas en el hospital y en casa sean las menos posibles y sobre todo, evita el contacto con personas que pudieran tener un infección de las vías respiratorias por banal que parezca, aunque hayan hecho una correcta higiene de manos. Hay que evitar también los besos, puesto que el virus vive principalmente en la saliva y otros fluidos orgánicos. Hay algunas personas que les besan en las manos para no hacerlo en la cara, pensando que así no contagiarán al bebé. Los bebés pequeños se meten las manos en la boca, entrando en contacto así con la saliva de la persona que le besó. "Si me quieres, no me beses". Si son los propios padres los que están resfriados, se recomienda cubrirse al toser o estornudar cerca del bebé y extremar la higiene de manos. Las soluciones hidroalcohólicas hoy en día están a la venta en cualquier gran superficie, y son muy útiles cuando los bebés son muy pequeños, sobre todo si fueron prematuros al nacer. Desde Nacer en Alcalá te animamos a que enseñes a tus hijos mayores a lavarse correctamente las manos y aplicarse solución antes de acercarse a su hermanita/o. Los niños aprenden muy rápido y te evitará más de un disgusto.
- Como hemos dicho ya, evitar siempre que el niño respire en lugares donde alguien está fumando o donde se ha fumado con anterioridad.
- Ventilar a diario la/s habitación/habitaciones donde se encuentra habitualmente el niño. A veces tenemos la creencia de que salir a la calle perjudicará a un bebé si hace mucho frío, pero respirar aire limpio siempre es beneficioso. Tiene más riesgo de contagio que el bebé se encuentre en lugares sin una ventilación adecuada, donde el virus puede "campar" a sus anchas.
- Limpiar y desinfectar superficies y utensilios que están en contacto directo con el bebé.
- La lactancia materna, como siempre, actúa de factor protector de infecciones, aunque los niños que tomen pecho también se ven afectados por la bronquiolitis.

¿Cuál es el tratamiento frente a la bronquiolitis?

No existe un tratamiento frente a la bronquiolitis. Lo que se hace es tratar los síntomas hasta que éstos desaparecen. Los procedimientos van desde un simple lavado nasal en el domicilio hasta la necesidad de un respirador en los casos más graves. Tu pediatra o enfermera de referencia te dará las mejores recomendaciones de acuerdo al estado de tu bebé, como por ejemplo limitar las tomas si el bebé se cansa, dándole de comer menos cantidad pero de forma más frecuente. También te enseñará a realizar el lavado nasal de la manera correcta, y a valorar cuando es necesario. Nos consta que muchos padres optan por los "aspiradores de mocos" como un utensilio de uso habitual, y desde aquí aprovechamos para desaconsejarlos: aspirar una secrección que no se ha producido en exceso deja la mucosa seca y, por lo tanto, tenderá a hiperproducir mucosidad, por lo que conseguiremos el efecto contrario.
Atiende siempre a las recomendaciones de tu pediatra o enfermera de pediatría, ellos se han formado mucho en la materia y te darán los mejores consejos.

¿Cómo se diagnostica la bronquiolitis?
En todos los hospitales y Centros de Salud de la Comunidad de Madrid se está llevando una campaña de información sobre la bronquiolitis y se está intentando actuar de la misma manera en todos los centros. Se puede ver esta información en carteles: 

1. El diagnóstico de la bronquiolitis se realiza por los síntomas y signos que presenta el paciente. No es necesario solicitar pruebas complementarias.
2.No se deben realizar radiografías de tórax de forma rutinaria.
3.No se deben realizar análisis de sangre de forma rutinaria.
4.La determinación del virus en el moco nasal no ayuda para decidir el tratamiento o los cuidados en los pacientes con bronquiolitis.
5.La bronquiolitis no se trata con antibióticos.
6.De forma general, no se deben utilizar jarabes para la tos, mucolíticos o descongestionantes nasales.
7.No hay evidencia científica de que la bronquiolitis mejore con fármacos como salbutamol o adrenalina o con suero salino hipertónico inhalado.
8.No hay evidencia científica de que los corticoides orales, inyectados o inhalados sean efectivos en la bronquiolitis.

¿Existe la vacuna frente al VRS? 

No, todavía no existe ninguna ninguna vacuna que proteja contra el VRS aunque se está trabajando en ello desde hace muchos años.
Existe un anticuerpo monoclonal llamado palivizumab, que actúa específicamente contra el virus respiratorio sincitial (VRS) y está indicado para la prevención de la infección por dicho virus. No se administra de forma rutinaria sino que existe un protocolo muy estricto para su administración. Sólo los recién nacidos que cumplen ciertas condiciones de prematuridad y los que presentan alto riesgo, como los niños que presentan cardiopatías complejas por ejemplo, son susceptibles de entrar en dicho protocolo.

Ahora ya sabes algo más sobre la famosa bronquiolitis. Desde aquí nos conformamos con que hayas interiorizado la importancia que la higiene de manos tiene en su prevención.  Te agradecemos que compartas esta entrada si piensas que puede resultar útil para alguien. Como sabéis, la finalidad de este blog es únicamente esa, ayudaros en el cuidado de vuestro bebé en las primera semanas de su vida.



 













martes, 5 de noviembre de 2019

¿CÓMO SABER SI TU BEBÉ ESTÁ COMIENDO LO SUFICIENTE?







Probablemente si le preguntásemos a las madres sobre aquello que más les preocupa, la mayoría responderían que su mayor preocupación es saber si su hijo está comiendo lo suficiente.
Esto que en el caso de la lactancia artificial puede resultar muy obvio (si le ofrezco la cantidad pautada por el pediatra y se toma el biberón entero, no hay duda), suele convertirse en un problema en los bebés alimentados mediante lactancia materna. En este post intentaremos explicar cuáles son esos signos que nos orientan sobre si el bebé está comiendo lo suficiente o si por el contrario es necesaria la valoración por parte de un profesional de la salud. En cualquier caso, si no te sientes segura, jamás dudes en consultar a tu pediatra/neonatólogo. Estos post en ningún caso pretenden sustituir una consulta médica.

1. Vigila las micciones de tu bebé.
Un bebé que está lactando debidamente mojará unos 6-8 pañales al día. Hablamos de bebés que han pasado sus primeras 24-48 horas de vida, en las que la micción puede ser más escasa, debido también a que el calostro, a pesar de ser muy nutritivo, tiene un volumen generalmente escaso. Las micciones además serán claras, y no se apreciarán a simple vista en el pañal. Una orina oscura y escasa puede significar que el bebé necesita más alimento. Del mismo modo, manchas rosadas o anaranjadas en el pañal pueden indicar que la orina está muy concentrada, y por tanto, que el bebé necesita más líquido, más leche en este caso.
2. Tras la toma, el bebé se queda tranquilo y duerme.
Cada bebé tiene un ritmo de sueño diferente, por ello no vamos a decirte que debe dormir 3 horas, ni 2, ni siquiera una hora seguida. Pero desde luego que un niño relajado y satisfecho, terminará la toma y dormirá durante un rato.
3. La curva de peso es ascendente.
Si bien tampoco podemos generalizar sobre cuánto peso debe ganar un bebé a la semana, porque la ganancia ponderal es algo individual de cada niño, la Asociación Española de Pediatría nos marca que la ganancia no debe ser inferior a 20g/día durante las primeras 6 semanas. Además, el peso del nacimiento debe haberse recuperado a los 15 días de vida.
4. Las deposiciones se vuelven color mostaza  
Por lo general, un bebé que se alimenta adecuadamente irá cambiando el color y la consistencia de sus deposiciones. Si bien al principio su color y consistencia se asemejan al alquitrán, con el paso de los días se volverán más verdosas para finalmente llegar a ser amarillas, color mostaza, y con "grumos". Aunque cada bebé tiene un patrón intestinal diferente, por lo general podremos decir que un bebé que entre el 5º y 7º día continúa haciendo deposiciones meconiales, es posible que no se esté nutriendo debidamente.


Además, hay otros signos más "subjetivos" de que el bebé está mamando bien.

- Le escuchas tragar mientras realiza la toma.
- Notas tus pechos más fláccidos cuando el bebé termina de mamar.
- Notas "contracciones" uterinas (hablamos de los primeros días) cuando pones a tu bebé al pecho.
- Al comenzar la toma, las succiones del bebé son cortas y rápidas, y al cabo de unos segundos se vuelven más lentas y profundas. Esto suele ser un síntoma de que la eyección láctea ha comenzado, y el bebé succiona de manera más prolongada para conseguir más leche en cada succión.
Hablamos de que son signos subjetivos porque no todas las madres sienten contracciones, ni flaccidez en los pechos, y no todos los bebés hacen ruido al tragar la leche. Pero en la mayoría de los casos así ocurre.

Quizás dar de mamar siendo observado por un profesional experto en el tema pueda ayudarte. Tu pediatra, matrona o enfermera del centro de salud son profesionales capaces de valorar si una toma está siendo bien realizada, o si el agarre y postura son correctos, permitiéndose así un buen drenaje de leche. Quizás tu bebé necesite tomas más frecuentes, que alguien te enseñe algún "truquito" para despertarle (sí, existen esos bebés llamados con acierto "bellos durmientes")...

Si dudas sobre si tu bebé está recibiendo una cantidad adecuada de leche materna, consulta con tu pediatra. 

Si finalmente tu bebé necesita un suplemento, se procurará siempre que sea tu propia leche extraída la que se le ofrezca tras el pecho. Pero si por cualquier razón no fuese suficiente y hubiese que suplementarle con leche artificial, no te preocupes. Conocemos los beneficios de la leche materna y siempre la recomendamos como primera opción, pero también sabemos que no siempre es posible. Por suerte, las fórmulas artificiales hoy en día están a nuestro alcance y son de absoluta confianza. Ofrecer al bebé una fórmula artificial es una opción igualmente válida, que no debe ser motivo de frustración ni disgusto. Desde @nacerenalcala estamos seguros de que las madres que optan por la lactancia materna hacen todo lo posible para conseguir que el pecho sea el único alimento de sus hijos, pero también debemos decir que nuestra experiencia y nuestro trabajo diario nos han enseñado que a veces no es posible, y aquí estamos para animaros y apoyaros en estas posibles dificultades.

¡Sea cual sea la alimentación de tu hijo/a , sabemos que serás una gran madre!¡Ánimo!

jueves, 18 de julio de 2019

LA POLÉMICA DE LOS SUPLEMENTOS. ¿LO ESTAMOS HACIENDO BIEN?




Es habitual encontrar ciertas discrepancias entre las familias y los profesionales a la hora de indicar suplementos de leche artificial a los recién nacidos.  Nos referimos a esos casos en los que las familias solicitan un suplemento de leche artificial para el bebé y los profesionales consideramos que no está indicado.
Es un tema complejo puesto que en los primeros días de vida en ocasiones existen dificultades para establecer una buena lactancia y esto lleva a las madres a una situación de angustia que puede llegar a ser de difícil manejo y precipitar una situación de desánimo que concluya en el abandono de la lactancia materna.
Lo primero a confirmar aquí es que la hipogalactia verdadera, o sea  el hecho de que la madre tenga poca leche, es un trastorno infrecuente. Dicho esto, podemos ser optimistas a la hora de animar a las madres a que, aunque en los primeros momentos parezca que no "hay leche suficiente", con un poco de paciencia, es muy posible que la lactancia se establezca de manera satisfactoria para madre y recién nacido.
Sabiendo además que cuantas más veces coloquemos al niño al pecho y cuantas más veces éste succione con apetito, más posibilidades de éxito tendrá la lactancia, tenemos que recomendar la lactancia a demanda con seguridad de que es lo más beneficioso para el recién nacido.
Sabiendo también que no todo llanto del recién nacido es sinónimo de hambre ni sinónimo de gases (como te contábamos en este post), sino que el bebé pasa por una fase de adaptación a estímulos en la que sólo el cogerlo y "contenerlo" en nuestros brazos le va a calmar, sabiendo esto, podremos también angustiarnos menos cuando nuestro hijo recién nacido llore.
También hay que conocer que todos los recién nacidos sufren una pérdida de peso que llamamos fisiológica, normal y esperable y que, eso sí,  no debe superar el 10% del peso al nacimiento.

Volviendo al tema inicial, en ocasiones los padres del bebé solicitan un suplemento de leche artificial, a veces en la maternidad o a veces en el centro de salud, y nosotros como profesionales debemos valorar si ese suplemento está indicado médicamente o no,  e informar de los beneficios o de las desventajas de administrar dicho suplemento de leche artificial.
Evidentemente existe una indicación de suplementar, absolutamente respetable e indiscutible, que es la petición familiar, esté o no esté indicado médicamente. Del mismo modo que se respeta la lactancia artificial se debe respetar la lactancia mixta. Simplemente tenemos que asegurarnos de que la familia toma una decisión informada

Las indicaciones médicas para suplementar una lactancia materna con leche artificial (hablamos de recién nacidos sanos en una maternidad cualquiera, no de recién nacidos prematuros o enfermos), serían, entre otras, la hipoglucemia comprobada, la ictericia con hipogalactia, el aumento de temperatura u otros signos de deshidratación como serían unas cifras de sodio elevadas, diuresis escasa, o sea que no moje el pañal o lo haga con muy poca cantidad, la irritabilidad del bebé con signos de insaciabilidad y la pérdida de peso del 10% o mayor.
Después de hablar con varias familias, pensamos que en ocasiones los profesionales, en nuestro afán de promover la lactancia materna en nuestras maternidades y centros de salud, podemos llegar a "presionar " en exceso a estas familias, intentar convencerles con nuestros argumentos,  incluso en ocasiones llegar a infravalorar los comentarios que nos hacen los padres, e incluso poner muchos impedimentos para suplementar la lactancia materna temporalmente.
Cierto es que además el verano, con el aumento de las temperaturas, es un momento complicado para las familias en este sentido. Todas las madres deben hidratarse muy bien pero mucho más en verano y, por supuesto, los recién nacidos deben también tomar pecho a menudo y tener un ambiente térmico  adecuado, porque el exceso de temperatura o la escasa ingesta puede provocarles fiebre y deshidratación. Sobre la ingesta de líquidos del recién nacido te hablábamos en este post, y sobre la exposición a altas temperaturas, en este otro.

Desde nuestro blog, y en relación como decimos con algunos recientes casos, donde las familias no se han sentido entendidas ni apoyadas en esta línea, nos gustaría animar:
- a todas la madres a tener paciencia y mucho ánimo en el establecimiento de la lactancia materna, y
- a todos los profesionales relacionados con este tema (pediatras, matronas, personal de enfermería de las maternidades y centros de salud, etc...) a ESCUCHAR.  En muchas ocasiones los padres nos transmiten con angustia una verdadera necesidad de suplementar a sus hijos. Debemos sentarnos a hablar con ellos con calma, y sobre todo ser flexibles, contundentes en las ventajas de la lactacia materna, pero flexibles en la toma de decisiones, haciendo partícipes a los padres de estas  primeras decisiones que van a ir tomando con sus hijos y animando si es necesario al suplemento de la leche materna con leche artificial. Porque no olvidemos que, al fin y al cabo, son sus hijos y, salvo raras excepciones, siempre buscarán lo mejor para ellos.





lunes, 8 de julio de 2019

¿PUEDO IR A LA PLAYA CON MI BEBÉ RECIÉN NACIDO?





Los bebés nacidos en verano, ponen un toque muy especial a esa época del año en la que el ritmo de vida se ve enlentecido, y muchas familias optan por salir de vacaciones. Muchos padres recientes os preguntáis, ¿sería aconsejable irnos con el bebé a la playa?

La respuesta  no es sencilla. Si lo que se pregunta es si puedes llevarte a tu bebé a seguir el mismo ritmo que cuando no estaba (horas y horas en la playa, bajo una sombrilla, incluyendo las horas centrales del día), la respuesta es  NO. Pero si lo que propones es ir a la playa para dar un paseo tempranito, o bien durante la puesta de sol, la respuesta cambia.

El recién nacido por definición es incapaz de regular su temperatura corporal, debido a su inmadurez. Esto es, si la temperatura ambiente es demasiado fría, su organismo será incapaz de producir el calor suficiente y sufrirá de hipotermia (en neonatos, hablamos de temperaturas por debajo de los 36º) . En cambio, si la temperatura ambiente es demasiado elevada, como es el caso que nos ocupa, su cuerpo será incapaz de transpirar como lo hace un niño mayor o un adulto, y corre el riesgo de tener fiebre o incluso, en casos extremos, de sufrir un golpe de calor. ¿Cómo lo reconoceremos? En su etapa más inicial, su apariencia será la de un bebé con una piel extremadamente roja, porque sus vasos sanguíneos se dilatarán en un intento por expulsar ese calor sobrante. Puede sudar, sobre todo por la zona del cuello, aunque no es lo habitual, menos cuanto más pequeño es el niño. Su respiración se verá agitada y el niño estará irritable. Desde la Asociación Española de Pediatría (AEP) nos advierten que los niños, sobre todo los bebés por debajo de un año de vida, son los grupos más sensibles a sufrir daños provocados por los golpes de calor ya que, al tener menor reserva de agua, su temperatura corporal sube más rápido que en los adultos. Es una situación realmente peligrosa para cualquier persona, más aún si se trata de un bebé tan pequeño. Por eso desaconsejamos que el recién nacido se vea expuesto a esas elevadas temperaturas. Si observáis alguno de los síntomas anteriores en vuestro bebé, quitadle la ropa, llevadle a un lugar fresco, ofrecedle pecho o biberón y acercadle a un  centro sanitario, para que un pediatra pueda evaluarle.


Ahora bien, podríais ir con vuestro bebé a la playa en las primeras horas del día, sin prolongarlo más allá de las 11h-12h de la mañana. Ponedle siempre debajo de una sombrilla, con un gorrito y  ropa fresca, de color claro y holgada, pero no desnudo. El reflejo de los rayos solares, unido a la cercanía del agua, pueden hacer que la radiación rebote y podría quemarle su delicada piel. Como sabréis, no se recomienda aplicar protectores solares a los menores de 6 meses, por ser un producto químico y el riesgo que existe de absorción y posibles alergias, pero no es una contraindicación absoluta. Es cierto que si evitamos las horas centrales del día (hablamos de 11h-12h a 17h-18h) en las que los rayos del sol inciden en vertical, y paseamos por lugares con sombra, no sería necesario. Si vuestro bebé tiene más de 6 meses, utilizad un factor  de protección solar de pantalla total, SPF50, adecuado para la etapa infantil, y que esté libre de parabenos. Es ideal que sea resistente al agua, se debe aplicar 30 minutos antes de la exposición al sol y debería repetirse cada dos horas.

Además, como comentábamos en este post, se debe ofrecer al bebé el pecho o el biberón más a menudo, para calmar su sed que estará aumentada en verano.

Si se trata de ir a la piscina, la recomendación es la misma, puesto que el ambiente térmico es similar. 
Y en general, durante la época de más calor, ya estéis en la costa o en el interior, os aconsejamos seguir estas recomendaciones.


Esperamos haberos ayudado a resolver vuestras dudas de cara a las vacaciones. Sin duda este primer verano con vuestro bebé sera especial, inolvidable e irrepetible. ¡Disfrutadlo!